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Ramón Sijé recupera su plaza en el centro histórico

El escritor Ramón Sijé, amigo y consejero del poeta Miguel Hernández, ha recuperado la plaza que fue bautizada con su nombre por vez primera hace ya 80 años, después de que en 1958, el régimen franquista. cambiara el nombre por Plaza del Marqués de Rafal.

En la tarde del jueves 14 de abril, se cumplía el acuerdo plenario unánime a propuesta de Ciudadanos, para que la placa con el nombre del oriolano volviese a quedar en la fachada de la biblioteca Fernando de Loaces, en el transcurso de un acto al que asistió casi toda la Corporación Municipal y numeroso público.

Una breve representación a cargo del grupo Teatro Expresión, recordó aquel 14 de abril de 1936, cuando Miguel Hernández subido a una escalera de madera rindió homenaje a su amigo José Marín Gutiérrez desde la esquina de la plaza donde horas antes se había colocado la placa con el nombre del pseudónimo con el que firmaba sus obras.

El alcalde de Orihuela, Emilio Bascuñana, junto a su homólogo de Quesada, Manuel Villarejo, fueron los encargados de descubrir la placa con los aplausos de los asistentes a este momento histórico.

La concejal de Ciudadanos, Mar Ezcurra, tomó la palabra para recordar que han pasado ochenta años “hasta ver cumplido el deseo de nuestro poeta, y que estas piedras y esta plaza lleven el nombre impuesto por una Corporación que más allá de distancias ideológicas supo reconocer el valor histórico, literario y filosófico de uno de los más ilustres hijos de Orihuela”. También reclamó que, a partir de ahora, ·”este lugar sea un recuerdo de homenaje constante del pueblo de Orihuela a los dos amigos del alma», de quienes aseguró que merecen “que mantengamos vivo su recuerdo y el legado que nos dejaron”.

El alcalde oriolano destacó que el acto era “un momento histórico para Orihuela” y también reivindicó que esa plaza “debe ser un homenaje a ambos escritores”, mientras que el director de la Fundación Cultural ‘Miguel Hernández’, Aitor Larrabide, y el director de Asociación de Amigos de Miguel Hernández y de la Cátedra de la universidad que lleva el nombre del poeta, Francisco Esteve, aseguraron que se trataba de un acto “de justicia” con Ramón Sijé, de quien apostaron por poner en valor su figura “como un autor que merece la pena ser rescatado”.