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La vuelta al colegio Virgen de la Puerta de Orihuela, en el aire

El concejal de Educación, Vicente Pina, señala que se están valorando distintas opciones de cara al nuevo curso, como retrasar el inicio de las clases, instalar aulas prefabricadas en otro emplazamiento o reubicar a los alumnos en colegios de pedanías

Un nuevo curso está a punto de comenzar y las familias usuarias del CEIP Virgen de la Puerta de Orihuela siguen con la misma incertidumbre con la que finalizaron el anterior periodo escolar ante la necesidad imperiosa de una rehabilitación integral de un centro educativo que a duras penas puede garantizar la seguridad de la comunidad educativa.

Se trata de un colegio público que fue terminado en 1972, abriendo sus puertas justo al año siguiente. Apenas tres años después, relatan desde el Consistorio oriolano, se detectaron grietas tanto en el forjado del salón de usos múltiples como en la zona este del patio de recreo. En aquel momento se realizaron catas para examinar las viguetas y determinar el origen de las deficiencias, apuntando los primeros informes a que podría tratarse de un defecto en estos elementos estructurales.

En diciembre de 1977, Alcaldía solicitó un nuevo informe al arquitecto municipal ante el progresivo agrietamiento de la estructura y el posible peligro de derrumbamiento de una parte del edificio. El técnico constató que el forjado continuaba moviéndose, aunque su evolución no fuera entonces considerada alarmante y un año después, a petición del delegado provincial del Ministerio de Educación y Ciencia, se elaboró otro informe técnico que constató la aparición de grietas en los forjados y tabiquerías de diversas aulas, el comedor, el salón de actos, la secretaría y otras dependencias.

El Ayuntamiento colocó entonces testigos para controlar la evolución de las grietas, comprobándose que algunas de ellas, como las del comedor y la secretaría, volvieron a abrirse. También se adoptaron medidas de apuntalamiento en el comedor. La unidad técnica recomendó desalojar el comedor, el salón de actos, la secretaría y la dirección, impedir el paso por estas zonas y requerir al Ayuntamiento la adopción urgente de medidas de seguridad.

50 años sin soluciones definitivas

Los años van pasando entre informes que recogen distintas señales de alarma, recomendaciones de desalojo y la desestimación de la Conselleria de Educación de la solicitud de rehabilitación del edificio, una decisión que justificaron al afirmar que no se cumplían los requisitos mínimos exigidos por la legislación. Paralelamente, el Ayuntamiento de Orihuela propone dos parcelas alternativas donde llevar a cabo la construcción de un nuevo centro, una solicitud que también fue rechazada por el Gobierno valenciano.

Ante este panorama, tanto los equipos de Gobierno que se han ido sucediendo como la oposición han reclamado constantemente que se aborde esta cuestión con un proyecto eficiente que dé una solución definitiva a los padres y al profesorado de este centro. Una de las más recientes, fue la adhesión al Plan Edificant en 2018. “Se planteó una intervención en el centro que no suponía una solución integral. El Consejo Escolar comunicó al Ayuntamiento que no deseaba continuar con aquella propuesta y solicitó una alternativa viable para el colegio, una decisión que posteriormente fue ratificada por el Pleno municipal”, destaca el concejal de Educación, Vicente Pina.

Pina lamenta que a su llegada a la Concejalía de Educación en 2023 este área contaba con tres trabajadores, frente a los diez de los que se disponía en 2017: “Mi departamento se encontró con una falta de medios humanos, así como la asunción del mantenimiento de los centros educativos, que anteriormente correspondía a otra concejalía. Esto pasó a ser asumido por Educación sin contar con el personal técnico y de asesoramiento necesario para gestionar el elevado volumen de solicitudes de reparación y mantenimiento que realizan los colegios”.

Tras ofrecer estas justificaciones, el edil de Educación salió este miércoles en defensa de su gestión, desmintiendo a una oposición que está en constante pie de guerra para exigir actuaciones urgentes sobre este centro. La última crítica llegaba a principios de esta semana de la mano del PSOE, partido que criticaba el silencio institucional ante la inminente vuelta al cole, así como una “absoluta falta de planificación política“.

Era la concejala socialista María García quien recordaba que en noviembre de 2025 se realizó un Informe de Evaluación Integral del Riesgo y Estado General del centro, a petición de la Concejalía de Educación. En este estudio técnico se recoge la existencia de patologías en distintos elementos del edificio y ensayos sobre pilares y forjados que detectaron, entre otras cuestiones, resistencias del hormigón inferiores o similares a las mínimas exigidas en la época de construcción.

Tal y como indica García, en este informe los técnicos concluyen que una rehabilitación integral no sería económicamente viable al superar ampliamente el 65% del valor de reposición del inmueble, por lo que los especialistas reclamaban ya en en esas fechas que se debía adoptar “con relativa premura” una determinación sobre las actuaciones a llevar a cabo, señalando la existencia de riesgos para los usuarios.

Desde la Concejalía de Educación aseguran que, tras estudiar el contenido de este documento, trasladaron verbalmente la situación a la Dirección Territorial, remitiendo formalmente el documento a la Conselleria en febrero de 2026. Ese mismo mes, subrayan, se elaboró también un informe técnico municipal, que fue igualmente enviado a la administración autonómica.

Aulas prefabricadas, traslado a pedanías y contratos de emergencia

No obstante, apostilla Pina, pese a que la situación del CEIP Virgen de la Puerta ha sido comunicada tanto a la Conselleria como a la Dirección Territorial de Educación, hace ya más de dos años que el director general de Infraestructuras Educativas acudió a comprobar el estado el centro sin que se conozca ninguna otra visita oficial de los responsables de la Generalitat Valenciana al colegio oriolano.

Ahora, a poco más de un mes del inicio del curso desde la oposición reprochan que no haya ninguna actuación actual sobre la infraestructura escolar, mientras que desde el Consistorio aseguran tener distintas vías de escape sobre la mesa. “Si finalmente el colegio tiene que cerrar, ¿por qué hemos llegado hasta esta fecha sin una alternativa preparada? ¿Dónde van a estudiar esos niños? ¿Qué va a pasar con el comedor, el transporte, el profesorado y las trabajadoras? ¿Qué solución se ha preparado para las familias que necesitan este colegio para poder conciliar?”, pregunta García.

Por su parte, Pina ha desgranado los distintos planes que se han estudiado desde su concejalía. El primero de ellos, es valorar otras ubicaciones donde instalar aulas prefabricadas que alberguen al alumnado mientras se acometen las actuaciones necesarias sobre el edificio del Virgen de la Puerta. Tras descartar diversos emplazamientos, el edil de Educación ha desvelado que actualmente están en conversaciones con la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB) para disponer de una de las parcelas de su propiedad: “El objetivo es que las instalaciones provisionales estén lo más cerca posible del colegio, evitando trasladar al alumnado fuera de su entorno habitual y teniendo en cuenta las características y necesidades específicas de las familias del centro”.

Simultáneamente, recalca Pina, la Concejalía de Educación estaría trabajando en la tramitación de un contrato urgente para actuar en el actual edificio y garantizar que el alumnado pueda comenzar el curso en las mejores condiciones posibles: “La intervención incluirá las medidas de seguridad que determinen los técnicos, como el cierre preventivo de alguna de las aulas o dependencias que puedan presentar riesgos, el refuerzo de pilares o la instalación de nuevos elementos de sujeción”.

Tal y como señala Pina, la intención del Ayuntamiento es que estas actuaciones puedan ejecutarse antes o durante las primeras semanas de septiembre, por lo que estarían en conversaciones con la Dirección Territorial de Educación para contemplar, en caso de que fuera necesario, un retraso de hasta diez días en la incorporación del alumnado del Virgen de la Puerta.

Por otro lado, se estaría valorando otra opción que, indican, se pondría en marcha si los informes técnicos determinan que no se puede mantener la actividad educativa en este inmueble. En este escenario, el Consistorio trasladaría temporalmente al alumnado a las instalaciones de dos colegios públicos de pedanías: “En caso de producirse el traslado, la Conselleria de Educación se encargaría de reorganizar al alumnado y garantizaría el transporte escolar, el servicio de comedor, el profesorado y el conjunto de las necesidades educativas de los menores. Es una opción a la que no queremos llegar, pero debemos tenerla sobre la mesa. Nuestra prioridad es garantizar en todo momento la seguridad de los niños y niñas y ofrecer una respuesta adecuada a las familias, al equipo directivo, a los educadores y al profesorado”.

No obstante, mientras que Pina ha lanzado un un mensaje tranquilizador a la comunidad educativa, señalando que se están adoptando las decisiones necesarias para garantizar la seguridad del alumnado, la continuidad de su educación y todos los servicios que pueda necesitar, el PSOE apunta a que se podían haber anticipado las intervenciones en el centro al conocer la gravedad de su situación por los informes técnicos: “Lo sabían, lo advertimos y tenían meses para actuar. Ahora las consecuencias las sufren las familias. Esto no es gobernar. Gobernar es anticiparse a los problemas, tomar decisiones y minimizar el daño a la ciudadanía y si este Gobierno no es capaz de hacerlo debería asumir responsabilidades políticas. Las familias del Virgen de la Puerta no necesitan que nadie les eche la culpa a los técnicos, a la Consellería o al anterior Gobierno. Necesitan soluciones“.

Familias desesperadas

En la otra cara de la moneda están las familias, cuya desesperación y frustración, aseguran, está ya al límite. “Hemos hablado muchas veces con el alcalde y el concejal de Educación. Siempre nos dan largas o nos ofrecen distintas posibilidades para darnos solución. Sin embargo, la realidad es que nunca se hace nada de lo que dicen y, mientras ellos trabajan en un edificio en perfectas condiciones, nuestros hijos están en un peligro constante“, reflejan desde el AMPA del CEIP Virgen de la Puerta.

Asimismo, desde esta organización de padres y madres, que representa a más de 300 escolares, asumen que la realidad del alumnado del centro es algo que, bajo su punto de vista, estaría condicionando que no se lleven a cabo actuaciones urgentes sobre el edificio:

“El colegio Virgen de la Puerta está compuesto en su mayoría por familias humildes, con un nivel adquisitivo muy bajo y representado por niños de etnia gitana y de origen marroquí y latino. Somos personas que no interesamos a los políticos porque la realidad de los colegios a los que acuden sus hijos es muy distinta a la nuestra, pero lo cierto es que tenemos los mismos derechos y queremos que se respeten“

Ante lo que consideran una “impasividad total” por parte de las administraciones públicas, desde el AMPA afirman sentirse muy preocupados por el nuevo curso escolar: “Tenemos miedo de que nuestros hijos vuelvan al colegio. Preferimos que no empiecen el curso en estas condiciones porque están diariamente en peligro“.

Con todo, desde la asociación de madres y padres de alumnos ya están barajando la opción de realizar movilizaciones en señal de protesta que, indican, podrían ir desde la organización de manifestaciones hasta la negativa de llevar a los niños al colegio si no se avalan las garantías necesarias que salvaguarden la integridad física de la comunidad educativa.