- Advertisement -

La reducción de unidades en centros concertados pone en alerta a seis de los once colegios oriolanos

La decisión de Consellería de Educación para suprimir unidades en colegios concertados de la Comunidad Valenciana ha puesto también en guardia a los seis centros de infantil y primaria de Orihuela, donde la oferta educativa concertada, con seis centros, supera a la oferta pública, con cinco.
Se trata del primer recorte de aulas concertadas de los últimos cuatro años, tras un periodo de ligero crecimiento, y la incertidumbre rodea el recien iniciado periodo para solicitar la admisión de alumnos, especialmente en infantil y secundaria por tratarse de enseñanzas no obligatorias.

El arreglo escolar, la planificación de aulas que se crean o suprimen el próximo curso en función de las necesidades afecta, por ahora, a un solo centro educativo privado-concertado en Orihuela, el colegio Jesús María, ubicado en el barrio de San Isidro, que este curso escolar acoge a 210 alumnos de infantil, primaria y, de forma provisional, secundaria.

Este centro oriolano se enfrenta al posible cierre o supresión de tres unidades escolares, lo que afectaría a más de medio centenar de alumnos y supondría la pérdida de empleo para tres profesores.
Con la confusión que rodea aún el arreglo escolar para el próximo curso ante la falta de comunicación a los centros afectados, el director del colegio Jesús María, Antonio Carlos Molina, asegura que podría verse afectada un aula de infantil, pero también un grupo de 1º de ESO que se encuentra este curso en situación de provisionalidad, e incluso podría estar en peligro un aula de apoyo a la integración.

En educación infantil dependerá de las matriculaciones, cuyo periodo de solicitud ha comenzado precisamente este lunes, 9 de mayo, pero ya se habla de que estarían afectados una decena de alumnos de 3 años, que pasarían a formar un ‘aula mixta’ con los de 4 años, según explica la concejal de Educación oriolana, Begoña Cuartero, para quien, «se llame como se llame sigue siendo suprimir un aula y un profesor».

La concejal y el director del colegio confiesan desconocer cual será la medida que se tome finalmente, ante la falta de comunicación por parte de Consellería y de la dirección territorial de Educación, con cuya responsable, Tudi Torró, la concejal oriolana asegura tener solicitada una cita desde hace días para interesarse por este asunto. Por el momento, tan solo se conoce una previsión «que ya fue comunicada a la Comisión de Escolarización y al Consejo Escolar», según la edil, quien mantiene que el resto de unidades están aprobadas «y no creo que de aquí a septiembre vayan a recortar más».

Para Begoña Cuartero, «no puede ser que se eliminen unidades escolares, y menos en barrios desfavorecidos donde cumplen también una función social que no se ha tenido en cuenta».
La opinión es compartida por Antonio Carlos Molina, quien destaca los casi 50 años (a punto de cumplirlos el próximo curso) que el colegio Jesús María lleva en la barriada de San Isidro, y para quien lo que importa es que «se trata de un centro con una importante labor social y con un profesorado muy comprometido con el trabajo que realiza con estos alumnos».

Despido de profesores
Pendientes todavía de que se confirme la resolución de Consellería, si se mantuviera la supresión de esas tres unidades supondría el despido de un mínimo de tres profesores, y aunque las alegaciones a esta medida han sido negativas, «seguiríamos con los recursos correspondientes y vamos a batallar hasta el final para intentar salvar esas tres aulas en nuestro colegio», según el responsable de Jesús María.
La calidad educativa se vería también afectada con las llamadas ‘aulas mixtas’, porque según Molina, «suponen la reducción de personal y, evidentemente, se está ofreciendo menos calidad, cuando en centros con estas características«sería una ventaja intentar sacar adelante a los alumnos» Afirma también que «por mucho que se quiera decir de otra manera se trata de recortes en la educación por razones económicas, y no se contempla como una oportunidad para mejorar la calidad y las posibilidades de éxito escolar».

A raíz de lo que se ha calificado como «ataque a la enseñanza concertada», para el director del colegio ubicado en el barrio de San Isidro, «si a la larga desapareciera este colegio, causaría un grave perjuicio para estos vecinos», pero tal como asegura Antonio Carlos Molina, «evidentemente esto no va a ocurrir porque vamos a seguir luchando día a día junto al profesorado para continuar aquí por muchos años más».
La comunidad educativa de Jesús María ha convocado una reunión informativa para este jueves a las 20 horas en La Lonja, donde darán a conocer a todos los interesados las gestiones para evitar la supresión del aula de 3 años.

Consellería defiende el arreglo
Los responsables educativos sostienen que en ningún caso se ha decidido cerrar un aula concertada con la idea de que se cubriera la demanda existente con otra pública, y fue el propio conseller, Vicent Marzà quien aseguró que todos los alumnos matriculados seguirán en el mismo centro.
Marzà ha defendido que las políticas educativas de la Consellería que dirige, «no han hecho distinción entre centros públicos y concertados», y mantiene que el Consell apuesta «por la calidad educativa», algo que para el conseller demuestra «la bajada de ratios en las aulas de ambos centros, lo que beneficia al alumnado y también a las familias».

Protesta de padres y madres
Las AMPAS de los colegios concertados oriolanos han confirmado que participarán en la manifestación convocada para este martes en Alicante para mostrar su rechazo a la supresión de aulas en la enseñanza concertada.
Los autobuses partirán desde la puerta de los propios centros escolares y llegarán hasta Alicante para secundar esta protesta entre las 19 y las 21 horas.
Con esta acción quieren dejar constancia a las autoridades educativas de la preocupación existente en la enseñanza concertada por el arreglo escolar anunciado.