Francisco José Vegara: “Dar la comunión a parejas ‘irregulares’ y homosexuales es un pecado contrario al dogma de la Iglesia”
El cura oriolano ha sido expulsado del estado clerical bajo mandato del Papa León XIV al negarse a reconocer al Santo Padre actual y al fallecido Papa Francisco
“Con la Iglesia hemos topado”, reza un dicho popular. Aunque en esta ocasión podríamos decir que Francisco José Vegara Cerezo se ha topado con la Iglesia al completo, una institución que, en nombre de su máximo representante, el Papa León XIV, ha decidido despojarlo de todos sus derechos clericales.
Vegara fue párroco del municipio de San Isidro hasta febrero de 2024, momento en el que la Diócesis Orihuela-Alicante le apartó de cualquier oficio y cargo y le amonestó hasta en dos ocasiones para que cesara en su postura y obedeciera a las medidas cautelares decretadas. El proceso de disconformidad entre ambas partes derivó en una investigación mediante la cual el Dicasterio para la Doctrina de la Fe solicitó al sacerdote a pronunciarse y a retractarse del delito contra la fe ‘sub facti specie de cisma’.
“La Iglesia condena y reprueba a todos cuantos sienten de modo diverso y contrario”
Como último paso, se le invitó a responder a un cuestionario el pasado 2 de marzo, fecha en la que el párroco se desplazó hasta la sede de la Diócesis con las ideas igual de claras que al principio de este conflicto. En este documento se le requería que contestara a cinco cuestiones sobre el reconocimiento de los Papas Francisco y Leon XIV y el acatamiento de ambos magisterios y el de la propia Iglesia.
Francisco José Vegara contestó con un sí rotundo a la última pregunta y con “un lógico ‘no'” a las otras cuatro, las cuales fueron acompañadas con un desglose de argumentos mediante los que el cura quiso expresar las incongruencias y contradicciones que, a su parecer, hay entre el dogma de la Iglesia y los dogmas de los Papas Francisco y León XIV: “Lógicamente afirmar una cosa es negar la contraria. ¿Quién en su sano juicio, a no ser que albergue una intención insincera, juntará a aquella doctrina elementos que flagrantemente la contradigan?”.
En concreto, Vegara apunta a un desacuerdo entre lo definido en el Magisterio de la Iglesia Católica y las manifestaciones tanto del Papa Francisco como del Papa León XIV respecto a las parejas homosexuales y las que estén en una “situación irregular”. Así, Vegara recordó que en Dz 705 se indica que “la sacrosanta Iglesia romana a cuantos consiguientemente sienten de modo diverso y contrario, los condena, reprueba y anatematiza, y proclama que son ajenos al cuerpo de Cristo, que es la Iglesia“.
La relajación de este dogma por parte del Papa Francisco y el Papa León XIV, quienes han redactado varios capítulos atenuantes para acercar algunas posturas con la sociedad actual, es un hecho más que suficiente para que Vegara los califique como “herejes y antipapas“. El párroco explica en el cuestionario entregado a la Diócesis que uno de los puntos con los que difiere es la declaración Fiducia supplicans, incorporada por el Papa Francisco en 2023, donde se recogía la posibilidad de otorgar bendiciones a parejas en “situaciones irregulares” y a parejas del mismo sexo.
“El catecismo dice que la Biblia presenta estos hechos como depravaciones graves y la tradición ha declarado siempre que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados. ¿Quién entonces tendría que bendecir lo que en las Escrituras Dios mismo ha reprobado como abominable?”, subraya Vegara. Asimismo, el cura ha declarado a Activa Orihuela que “Francisco se cargó el dogma de la Iglesia“: “Bendecir y dar la comunión a parejas ‘irregulares’ y homosexuales es un pecado completamente contrario al dogma de la Iglesia”.
Vegara al Papa León XIV: “Es déspota, calumniador, hereje y negligente”
Por otro lado, el sacerdote critica las afirmaciones de ambos papas en sus magisterios relativas a la divinización del hombre: “Estos textos defienden la autodeificación o tentación original de llegar a ser como Dios. A esto le sigue que, si la perfección de la humana está en alcanzar la divinidad, este logro ya no depende efectivamente de ninguna gracia, que siempre es sobrenatural e inmerecida, sino que, antes bien, le es debido estrictamente a la naturaleza humana, y el hombre no estaría sino honrando su propio derecho, al exigírselo a Dios”. “No podemos elevar al hombre a lo sobrenatural porque Dios dejaría de ser necesario“, apostilla Vegara a este medio.
Tras presentar sus respuestas, las cuales el cura planteaba como “incuestionables” o “merecedoras de una disertación teológica” hacia sus argumentos, la Diócesis ha contestado, aunque no de la forma que esperaba Vegara. Con todo, el Obispado ha trasladado al cura la decisión del propio Papa León XIV, quien ha decidido expulsarlo del estado clerical, de conformidad con el artículo 26 de las Normas sobre los delitos reservados a la Congregación para la Doctrina de la Fe: ” De este modo, entre otros, pierde los derechos propios del estado clerical, queda dispensado de la ley del celibato, no está sujeto a las demás obligaciones relacionadas con el estado clerical y tiene prohibido ejercer el ministerio sagrado, salvo en los casos previstos en los cánones 976 y 986, § 2, del Código de Derecho Canónico”.
“Me apartarán de la Iglesia, pero no de mi labor”, ha sostenido Vegara, asegurando que aunque ya no le permitan ejercer como sacerdote, no dejará de oficiar misas o de celebrar un sacramento de forma privada.
En este sentido, ha realizado un escrito dirigido al Obispo José Ignacio Munilla donde refleja su disconformidad con esta decisión y con las palabras que se han empleado para apartarlo de la Iglesia: “¿Por qué se me ha negado toda explicación, exigiéndome la fe ciega del carbonero y la rígida sumisión del militar, como si el catolicismo fuera ahora una comunidad de borregos, que no de ovejas, que han de seguir fanáticamente a un líder que subyuga con desaforada prepotencia por el hecho de vestir de blanco?“.
En esta carta, Vegara acusa frontalmente al Papa León XIV de “injusto, déspota y calumniador”: “Fundamenta todo el decreto punitivo contra mí en una presunta contumacia mía, que no sólo no ha sido dilucidada en ningún momento, lo que me ha privado de toda capacidad de defenderme, sino que resulta evidentemente contradicha por el indicado tenor de mis respuestas”.
“Sólo veo dos posibilidades lógicas: que León sea un irresponsable y negligente, no habiéndose informado mínimamente, antes de emitir un decreto supremo y definitivo, para cerrar precipitadamente mi caso, o que sea un descarado mentiroso, ocultando la condicionalidad de mis respuestas, para atribuirme una falsa contumacia”
Un sacerdote cancelado
“Queda así patente la nueva justicia sinodal como sinónimo de la antaño justicia revolucionaria, donde se sentenciaba y ejecutaba sumaria y expeditivamente, y como resultado de la buenista fe sinodal, que no sólo es una reviviscencia del más furibundo modernismo, sino que encima se impone, contradiciendo el pretendido carácter de tolerancia, misericorditis e inclusividad con que se presenta revestida, por cuanto nada de eso se me ha aplicado a mí: excluido y sancionado del modo más contundente y atropellado”, espeta el cura.
Vegara, que firma esta misiva con su nombre y el cargo de “sacerdote cancelado“, interpela a Munilla, esperando un cambio de parecer: “Sigo esperando con la gracia de Dios morir como hijo fiel de la iglesia, pero de la verdadera: la que, a su vez, sigue fiel hasta el final a la integridad de la doctrina católica dogmática, pues, fuera de la verdad, sólo caben el error y todo su cortejo de males, incluido el de la condenación“.
Por su parte, el Obispo Munilla ha reforzado su plena comunión de caridad y de obediencia con el Papa León XIV, pidiendo oración por Francisco José Vegara Cerezo y recordando las palabras que hace unos días pronunció el Papa en España: “Cuando encuentren dificultades, alcen la mirada, y pidan al Espíritu Santo la gracia de vivir unidos en la fe, la esperanza y la caridad“.







