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De patrona a alcaldesa centenaria: Orihuela celebra la festividad de la Virgen de Monserrate con una procesión en su honor

El municipio conmemora el día grande de la protectora de la ciudad, una Imagen que permanece durante todo el año resguardada en un Santuario con 250 años de historia

Tras la instauración de la democracia, por Orihuela han pasado una decena de alcaldes y alcaldesas con distintos periodos de gobierno entre sí. Sin embargo, existe una alcaldesa perenne en la ciudad, que ostenta el cargo de forma ininterrumpida desde hace 106 años.

Se trata de la Virgen de Monserrate, declarada de forma oficial en 1919 patrona y protectora de Orihuela por el papa Benedicto XV, aunque éste ya fuera un reconocimiento popular desde que en 1636 los Cabildos Catedral y Municipal así lo proclamaran. Fue en 1920 cuando se procedió a la Coronación Canónica, un acto que se llevó a cabo tras recibir por parte del Ayuntamiento la distinción de Alcaldesa Presidenta Honoraria, un título que vino aparejado con el correspondiente bastón de mando, la medalla y el fajín.

Hoy, 8 de septiembre, se celebra su festividad, un día para honrar y venerar a la patrona de Orihuela, que es recibida desde las 12:00 horas con el tradicional volteo de campanas y el disparo de salvas en su honor. A las 19:00 horas tendrá lugar la Solemne Eucaristía, a cuyo término comenzará la Procesión General, en la que cargos eclesiásticos y municipales, así como numerosos fieles, acompañarán a la Virgen de Monserrate por las calles de la ciudad.

Un refugio para la patrona

El resto del año, la Virgen descansa en el Santuario de Nuestra Señora María Santísima de Monserrate, un templo barroco de transición al neoclásico que se encuentra en el corazón del oriolano barrio del Rabaloche y que, además, celebra su 250 aniversario.

Esta iglesia se edificó por el arquitecto italiano Bernardino Rippa entre 1750 y 1776 en el solar que anteriormente albergaba la parroquia visigoda de San Julián. Fue en este enclave donde se asegura que se produjo el milagro del hallazgo de la Virgen en 1306, gracias al sonido de una campana que, según la leyenda, se cuenta que indicó a los fieles hasta donde se encontraba la sagrada Imagen.

Este templo está precedido por una fachada principal sencilla, con dos torres gemelas de tres cuerpos rematadas con templetes octogonales. En ellas, se encuentran tres campanas, conocidas como ‘Virgen de Monserrate’ (1653), ‘María de Monserrate’ (1776) y ‘Virgen de la Puerta’ (1898).

Además, en la antesacristía se puede apreciar una cuarta campana, más pequeña, conocida como ‘Ave María’. Se trata de una campana de señales, que data de 1458, por lo que está considerada como una de las más antiguas de la Comunidad Valenciana. Hoy en día, sigue en funcionamiento gracias a su restauración en el año 2008.

En el interior del Santuario, se encuentra la Capilla Mayor, cubierta con bóveda de cañón, y ocho capillas laterales. Tanto en la bóveda y el ábside se pueden apreciar ricos decorados de yeso dorado y policromado que representan motivos como el anagrama de la Virgen María, el escudo de la ciudad y el emblema del monte serrado (Mont serrat) que representa la advocación de la Virgen de Monserrate.

Una de las particularidades de esta iglesia es la existencia del Apostolado, una composición que sólo poseen un total de tres templos en toda España y que se caracteriza por tener trece lienzos que representan a los Apóstoles –incluyendo a San Matías, sustituto de Judas Iscariote, y a San Pablo, Apóstol de los Gentiles–. Los trece discípulos de Cristo están colocados en las pilastras y los muros del templo, considerándolos así como los cimientos de la Iglesia. Asimismo, todos ellos portan cartelas con distintos versos del Credo en latín, generando con ello un recorrido de lectura que guía a los fieles en el rezo.

Entre las curiosidades que encierra este templo, cabe mencionar la gran cantidad de grafitis que recorren las paredes de la escalera de acceso al campanario. Aquí, se pueden encontrar numerosas pintadas de distinto calado, procedentes del siglo XIX y XX, habiéndose detectado la más antigua con fecha del año 1801.

El Retablo del Altar Mayor es obra de José Puchol, realizado en base a una hornacina central presidida por la Virgen de Monserrate, acompañada a ambos lados por las copatronas de la ciudad, las Santas Justa y Rufina.

Consagrando a la Virgen de Monserrate

En la parte alta del Altar se encuentra el camarín de la Virgen, una Imagen realizada por José María Sánchez Lozano en 1939 tras la quema de la anterior durante la Guerra Civil. En el proceso de creación, se emplearon partes de una copia realizada a la Imagen primigenia en el siglo XVIII.

La Virgen, elaborada en madera de ciprés policromada y estofada, lleva en su brazo izquierdo al niño Jesús, una escultura perteneciente a un San Antonio del siglo XVIII que fue donada por la familia Moreno Cirer. En la mano derecha, la patrona porta un ramo de flores de plata, uno de los símbolos marianos más reconocibles.

Junto al camarín se encuentra el vestidor de la Virgen, una sala que alberga vestidos, capas y diversos elementos que se cuidan con gran esmero por la Archicofradía y sus camareras. Entre los trajes más novedosos, se encuentra un diseño todavía por confeccionar, pero cuya tela sobresale por el origen de la misma.

Se trata de un traje de luces morado con bordados en oro que fue vestido por el torero José Ortega Cano. Las piezas, donadas por el oriolano José María Asuar, se utilizarán para crear un nuevo vestido que se espera que la protectora de Orihuela luzca en ocasiones especiales, como Adviento y Cuaresma.

La unión de la Virgen de Monserrate y el mundo del toreo no es baladí, puesto que gracias a la organización de más de una docena de corridas de toros durante el periodo de construcción del templo se pudo recaudar fondos suficientes para alentar las obras del Santuario.

Capilla del Hallazgo

La Capilla del Hallazgo constituye la parte norte del crucero del santuario y pertenecía a la nave central del antiguo templo. Su nombre hace alusión al lugar donde se encontró a la Virgen en 1306.

Tras años buscando esta Imagen, la leyenda cuenta que los oriolanos escucharon el sonido subterráneo de una campana durante tres noches seguidas. Guiados por este soniquete, los fieles excavaron en un punto clave de la montaña, donde apareció una campana, en cuyo interior se ubicaba la Virgen.

Muchos fueron los nombres propuestos para designar a esta Virgen, pero finalmente un sorteo determinó que la advocación de Montserrat se impusiera a Orito, Pilar o Guadalupe. Un pleito posterior con los monjes catalanes por la titularidad de la misma, acabó resolviéndose por el papa Sixto IV en 1483 cambiando este nombre por el de Virgen de Monserrate para diferenciarse de ‘la Moreneta’.

En el lugar donde se halló se erigió un retablo de factura barroca, tallado por Antonio Caro el Viejo, policromado por Bartolomé Albert y dorado por Heredia. Actualmente, es el único de estas dimensiones con origen anterior al siglo XVIII que se conserva en la provincia de Alicante.

En el basamento, se conserva la cueva donde se señala que se produjo el descubrimiento de la patrona oriolana. En este punto, se encuentra una réplica de la Virgen que fue donada por la Caja de Ahorros de Monserrate. Aunque éste es uno de los pocos elementos que permanecen en la Capilla, ya que muchos de ellos han tenido que ser reubicados, dado el ruinoso estado en el que se encuentra esta parte del templo.

Las humedades y las termitas provocaron que la capilla fuera apuntalada hace unos años, manteniéndose así hasta nuestros días, a la espera de una restauración de la que, finalmente, se hará cargo la diócesis Orihuela-Alicante, ante la ausencia de noticias de una intervención de la Generalitat Valenciana. No obstante, estas obras no tienen fecha de inicio, por el momento. Esta situación, además del riesgo que supone para los fieles que asisten a este lugar, ha conllevado el desalojo de la Imagen del Cristo de la Buena Muerte y de los lunetos.

Una cofradía con seis siglos de dedicación y cuidado a la patrona

Con la designación de la advocación mariana de la patrona, nació la Muy Ilustre Archicofradía de la Nuestra Señora de Monserrate, dedicada a la salvaguarda de esta Imagen y su Santuario.

Así, desde el siglo XV, sus cofrades promueven el culto público y la devoción a la Santísima Virgen, teniendo a su cargo la conservación y la custodia del patrimonio mueble e inmueble en torno a la protectora de la ciudad.

Desde hace más de una década, la Archicofradía está presidida por Antonio García-Molina Riquelme. A día de hoy, esta agrupación religiosa está integrada por más de 400 cofrades fieles de la Virgen de Monserrate.

Además, en torno a 15 camareras se encargan exclusivamente de mantener un valioso ajuar compuesto por centenarios trajes, mantos y joyas que engalanan a la Imagen. Ellas son también las responsables de cambiar y preparar a la Virgen para cada evento que tiene lugar en el templo, así como para las procesiones.

Toda una labor de cuidado, en la que distintos roles se entrelazan con un objetivo único: preservar el legado histórico que envuelve a la patrona de Orihuela.